La noche era escepcionalmente extraña, con nubes sangrientas tiñendo el cielo de escarlata, una fina llovizna caia, impregnando el ambiente de un olor a humedad, a humedad caliente, a bochorno.
Era una gran avenida, de una pequeña ciudad, altos edificios todos con las luces apagadas, farolas con luces demasiado tenues.
El silencio de la noche se vio interrumpido por el paso de unas botas, un paso desgarbado, como el de alguien que no sabe a donde regresar, o que no quiere regresar a ningun sitio,los pasos proceden de una figura alta, enfundada en una gabardina verde, que abulta bastante, la figura en cuestion se detiene, y de la nada aparece en medio de la calle una hermosa joven, de unos 19 años,con una falda de tul y una chaqueta de cuero negra, con unas botas de tacon granates, es hermosa, de rasgos angulosos pero cincelados, con unos hermosos ojos ambar, una nariz perfecta, un cuerpo digno de una Venus, y esa sonrisa inocente y afable en la cara.
El la mira y sonrie, vociferá un sonoro "cariño" mientras se acerca a vivo paso hacia ella, con una sonrisa en la cara y los ojos desbordados de felicidad. De repente, la sonrisa de ella se borra por un gesto de sorpresa, mientras una figura oscura y encapuchada agarra su testa por los cabellos y la golpea contra la pared hasta quedar la cabeza reducida a una masa informe, para acto seguido empezar a devorarla. Mientras tanto la figura incial, se queda paralizado, no por voluntad propia, si no por un extraño impedimento, algo antinatural, su mundo empieza a dar vueltas, sus ojos le arden, toda la raalidad que contempla se ilumina, como alguien hubiera encendido un foco a dos palmos de sus narices, el grita, llama el nombre de ella mientras se lleva las manos a los ojos, cegado, unos instantes despues, recobra la vista y se ve tendido en el suelo, ve el cuerpo de ella, a medio devorar, y a la figura encapuchada, pero.... espera, ya no es una figura encapuchada, ahora aparece superpuesta a esta imagen, la imagen de un cadaver en semi-descomposicion, con la faz recubierta de sangre. El joven grita, como si fuera un clamor, un llanto, ira, rabia, miedo, dolor, todas esas sensaciones en el mismo grito.
Entonces Gabriel despierta, con la repsiracion agitada y su cuerpo cubierto de sudor.
-Otra vez la misma pesadilla, como cada noche desde hace 6 años. ¿No es paradojico, Señor, que me hayas dado el poder para salvar a todos, pero a cambio de fracasar en salvar a quien mas amababa? Supongo que si, pero la vida en su totalidad es un chiste de un humor muy negro- Acto seguido se da la vuelta en la cama y se duerme, pensando en si las pequeñas decisiones que tomó no hubieran cambiado totalmente el curso de su existencia, pero no merece la pena plantear una ecuacion que sabemos, no tiene solucion.
domingo, 27 de enero de 2008
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